Hace ya bastante tiempo, ojeando blogs de otras compañeras de afición, vi una técnica con unos resultados muy llamativos. La verdad, me encantó el resultado y me propuse hacer alguna pieza usando esa técnica tan original, así que me puse manos a la obra y seguí las explicaciones paso a paso, pero sinceramente, mis resultados distaban muchísimo de lo que me hubiera gustado, así que tras dos intentos dejé de lado el proyecto para mejor ocasión.
Esta semana, aprovechando la tesitura de que tenia aparcado un encargo que me hicieron hace dos semanas y que no había podido acometer porque me fui de vacaciones con mi familia, y que para colmo, mi hija tenía dos cumpleaños y no tenía ya ninguna pieza que pudiera emplear para regalar, decidí ponerme manos a la masa e intentar hacer algo diferente, pero a la vez no demasiado elaborado, así que rescaté del baúl de los recuerdos la técnica que tan frustrada me tenia.
Esta técnica, que como he dicho no es mía, y espero que me disculpe su propietaria porque ni me acuerdo de quien era, así que no puedo compartir enlace, se realiza a base de traslucido, óleos e inclusiones. Yo emplee pan de plata, aunque como comprobaréis por las fotos, me quedé un poco corta en alguna de las piezas, aunque afortunadamente y como de todo se aprende, las siguientes ya están mucho más perfeccionadas, y el resultado final me es completamente satisfactorio.
Bueno, pues os mostraré las fotos, son dos gargantillas con un pequeño corazón, montadas en cordón de cuero blanco, con fornituras de zamak plateadas , y unos pendientes, también con forma de corazón.
Mi niña acaba de llegar del primer cumple, dice que su amiguita está encantada con el regalo.
Espero que a vosotras también os gusten, y prometo terminar el resto de piezas para poder mostrároslas a la mayor brevedad.